ABUELA

Proyecto

Abuela

Abuela es una pieza hecha con dos mitades de retrato de mujer cada una de 90 x 150 cm que forman una unidad de 180 x 150 cm en total 

Acrílico sobre tabla. Listón de madera 5 cm de estructura posterior.

A la izquierda Juliana Díaz. Una mujer de origen indígena del conocido como Monte “impenetrable”, provincia de Chaco, Argentina. No sabía ni leer ni escribir. 14 hermanos. Uno murió por picadura de víbora. Otra fue raptada de bebé, antes de ser bautizada, por el “pombero” que le chupó los pezones. La encontraron en el monte. 

En algún  momento de su juventud viaja a la gran ciudad donde trabajó como “interna” en casa de mi abuela durante toda su vida. Nunca se casó ni tuvo hijos. Cuentan que una vez tuvo un novio que era alcohólico y le pegaba. Que yo recuerde siempre estaba trabajando, libraba los fines de semana que se iba a casa de una hermana. Yo fui su nieta preferida, porque era la más morena de todas. Nos quiso

La otra mitad es Maria Josefina Fidelio, Mari. Mi abuela de parte de madre. De origen italiano. Soñaba con un castillo que su familia tuvo alguna vez en Sicilia. Era bastante audaz y provocativa para vestirse. Un ser de fantasía. inventado en el mundo del amor romántico. Las cartas de amor de su noviazgo, las orquídeas disecadas, las pieles, las joyas y bisutería, junto con las telenovelas románticas eran su alimento de cada dia.

Una niña, delicada y coqueta, con una capacidad de conversación inimitable. Su vida eran sus nietos.

Más de 30 años de convivencia. Señora y criada, amigas y competidoras. Una relación única, difícil de describir, se necesitaban. Eran una sola. Juntas, opuestas y complementarias, dos caras de una misma moneda. Son dos perfectos exponentes de dos roles muy característicos que juntos ocupan un gran espectro de lo que fue “lo femenino” en un época reciente y (todo el tiempo anterior) que no volverá. Que está en período de extinción. Esto es un homenaje, pero no es una denuncia, ni una reivindicación. Como todas las historias que aprecio, no tiene conclusiones fáciles, ni explicaciones metafóricas. Es una bandera. Que tengo la suerte de poder utilizar un lenguaje no literal como es el visual que me ayuda a expresar todos mis sentimientos encontrados, mis preguntas sin resolver, mis pensamientos contradictorios. ABUELA, hecha por estas dos mitades, es una figura a la que vuelvo recurrentemente.

Hoy, yo, madre y mujer me veo en su espejo constantemente. Siento que yo soy también ellas. Y las miro y me miro.

«En absoluto» respondió; «pero, sea lo que sea, es seguro que quiere ser severo con nosotras, y la mejor forma de decepcionarlo será no preguntarle nada».

Site especific. LUMINARIA 04

Mercado Jesús del Gran poder, Usera

2019

Este proyecto se desprende de un trabajo que hice para la casa de américa de madrid en el contexto de América late, el tema eran las mujeres latinoamericanas (era ese?) donde realicé un mural de grandes dimensiones titulado “homenaje a la mujer anónima”

Pensando en el rol de la mujer latinoamericana y la mujer en general, llegué a la conclusión de que no quería hacer un homenaje  a tal o cual exponente visible de mujeres que hayan trascendido sus nombres en la historia. Me parecía que el más grande y mayor valor que miles y millones de mujeres nos habían dado era esa aportación anónima en los cuidados, labor primaria y fundamental donde luego se soportaría todas las construcciones sociales, artísticas, políticas, culturales, científicas etc que haya podido realizar hombre y mujeres. Fue así que surgieron 4 personajes, comenzando de atrás adelante, la adolescente latinoamericana que lucha por sus derechos, reprensenada en la lucha a favor de aborto libre y seguro; la madre de plaza a de mayo, por todas esas madres que han tenido que luchar por restablecer la historia y la justicia, tras el atropeyo de las dictaduraas militares en el continente; la madre indígena trabajadora del campo y la Abuela. Esa anciana rodeada de niños, dentro de una casa, preparando la comida. 

Luego he  vuelto al tema en el contexto de Luminaria 04. Con la propuesta de intervenir un puesto de mercado en desuso del barrio madrileño de Usera. Son puestos que han cerrado para nunca más volver a abrir. La situación de los mercados, con sus horarios, sus ritmos, sus particularidades, son exponentes de otra época que aún conviven con nosotros y están condenados a desaparecer. Me pareció interesante esta propuesta expositiva que tiene la atractiva particularidad de que está abierta al público con convivencia con el funcionamiento normal del mercado. Me di cuenta que justamente es ahí, donde se pueden encontrar todavía a aquellas abuelas, mujeres de otra época. Que por la mañana temprano se pasean de puesto en puesto planificando el mejor rendimiento del dinero y recursos para hacer posible el funcionamiento de una familia… Así fue que decidí asomar en ese mercado a mis abuelas maternas, que ya no están, como un homenaje y reconocimiento porque sin ellas yo no sería lo que soy

Ahora retomo el tema, desde la perspectiva de que La Abuela, de mi generación de nietos, creo que es el último exponente de una tradición femenina de dar, hacer posible, facilitar el trabajo, crecimiento y desarrollo, base sobre lo que se hará posible todo los demás. Entiendo que todas esas generaciones de mujeres anónimas han aportado un entramado invaluable de riqueza de la que nos hemos vistos nutridos todos los demás.

Esta última generación de Abuelas, representan todo lo propiamente “femenino” considerado hasta esa época. Son seres en periodo de extinción que me gustaría documentarlos, conservarlos y homenajearlos. Lejos estoy de reivindicar o tener una mirada idealizada y nostálgica de ese rol social, porque desde el punto de vista de mi contemporaneidad entiendo que han tenido que renunciar a mucho para conseguir esa maestría, pero a su vez y sin embargo, soy capaz de valorar y admirar esa capacidad única que sólo un determinado contexto y un transcurrir en el tiempo han hecho posible de desarrollar. Esa forma de cuidar, esa manera de optimizar los recursos, de ampliar las arcas de las dotes grupales, ese dar, esa disponibilidad, esa función nuclear, esa sabiduría práctica, etc etc

La cultura de maternar, de nutrir en general….

Con estos retratos, algunas de las Abuelas, mujeres anónimas, a punto de perderse para siempre, que todavía resuenan los ecos de su entrega en nosotros, sus nombres, sus recetas estelares, sus trucos y consejos, sus consuelos, sus abrazos, sus fragancias inolvidables, sus pequeñas huellas…. Abuelas, un retrato común.

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